ATRÉVETE A ESCRIBIR TUS SUEÑOS

ATRÉVETE A ESCRIBIR TUS SUEÑOS
La vida siempre nos presenta situaciones que se transforman en sueños que anhelamos concretar... Tal vez, al escribirlos, podamos alcanzarlos... Es lo que deseamos... Es lo que esperamos...

miércoles, 10 de febrero de 2010

SOY ASÍ


Simplemente soy así,
sencillamente compleja,
juego con la vida
como ella juega conmigo.
Si me pides nada,
todo te daré.
Soy así.
Si me pides que cambie
no te oiré.
Soy así,
simplemente así,
sencillamente así.
Carmen Gutiérrez Quintana

GRITO DEL SILENCIO


Se escapa de mi alma
un grito de
silencio.
Se va por las nubes
galopando en el viento.
Una y otra vez
días y noches
penando
añorando
ese esquivo consuelo
negado en el
tiempo.
Desconocidas notas
derramadas al infinito
llevan para ti un concierto
sangrante.
Mas tu oído es sordo.
Melodía y tristeza
para tu corazón
de piedra.
Se escapa de mi alma
un grito de silencio.
Seis décadas ya
de conciertos fallidos
tras tus pasos callados.
Hoy mi alma
Interpreta en silencio
la canción del olvido:
Perdón
por haber elegido
tu vientre florido.
Perdón por haberte
Querido.

Olga Chávez Gutiérrez

EL RESPETO A LOS DERECHOS AJENOS.

Vivimos una época en que es frecuente escuchar hablar de la diversidad y de las facilidades necesarias para que los grupos minoritarios puedan ejercer libremente sus derechos, y satisfacer sus necesidades.
Se escuchan por todos lados, voces que afirman que cada cual puede elegir su opción de vida, siempre que, como es obvio, esa opción no atente contra los derechos de los demás y se viva dentro de las normas éticas y morales establecidas. Tal vez sería bueno preguntarse ¿establecidas por quién o por quiénes?, aunque esta discusión podría dar para argumentos que podrían extenderse largamente.
Se habla con frecuencia del respeto y el amor hacia nuestros semejantes y de los derechos ajenos con soltura envidiable y con tal propiedad, que es posible imaginar que quienes emiten estas declaraciones son los verdaderos paladines de la defensa de los demás. No es raro que quienes hacen este tipo de declaraciones, sean personas a quienes les hemos otorgado una altísima competencia moral y social y una gran credibilidad…, y es precisamente por eso mismo, que resulta bastante extraño que sean personas de esa misma categoría, las que arremeten en contra de alguien que se atrevió a dar la cara, para decirle a un grupo de personas reunidas en torno a una actividad cuya finalidad podemos compartir o no, que la diversidad existe y que es tan respetable como lo es aquello que consideramos “normal”.
El hacer este tipo de afirmación no significa estar de acuerdo con lo que nuestros interlocutores sustentan. Se trata sólo de reconocer que frente a diversas manifestaciones humanas, también es posible que existan diferentes posiciones que pueden ser tan válidas como las nuestras, en este mundo globalizado que nos ha permitido observar que lo que es aceptado y sano para algunos, no lo es necesariamente para otros.
Desde hace unos días, se ha instalado casi con escándalo, la discusión acerca de las palabras vertidas por un sacerdote cuya adhesión a la iglesia, a los desvalidos, a los necesitados, a los perseguidos, es indiscutida y ampliamente reconocida por todos los que tenemos el corazón bien puesto y somos capaces de descubrir la bondad allí donde se encuentre, durante la presentación de un libro editado por MOVILH. Sus declaraciones que se sacaron de contexto, han motivado afirmaciones que le perjudican y frente a las cuales no es posible permanecer como si aquí no hubiera pasado nada. Porque ha pasado… ¡y mucho!
Porque no se debe abusar de la buena voluntad y de la generosidad sin límites de esta persona a quien somos muchos los que tenemos tanto que agradecer. Porque con una sola de sus palabras, ha sido posible, en muchas oportunidades, encontrar la calma perdida. Porque su palabra emitida a través de diversos medios ha servido de guía, a muchas personas desorientadas. Porque si muchos hombres de la iglesia fueran como él, quizá las parroquias estuvieran repletas de fieles que los siguieran. Lamentablemente, los hombres como José Luis Ysern son únicos e irrepetibles y precisamente por eso, alzo mi voz para decirle que estamos con él y con su permanente compromiso con las causas justas, entre las que la defensa de los derechos ajenos es una de las más importantes.

M. del Pilar Rivera Caamaño

MI CUENTO Y EL CUENTO DE TANTAS

Contarte un cuento quiero
y los rayos del sol si el día
o el resplandor de las estrellas
si es la noche
se acurrucarán a mi lado
y escucharán junto a ti mi cuento.
Mi voz apagada
quizás puro silencio,
se levantan voces
que me agobian diciendo
“¡Silencio! ¡Calla! ¡No hables!
si tu voz es olvido.
Ilusos ¿qué saben?
¿Saben que mi tarde galopa
hacia la noche
y que la noche me acompaña?
¿Que mil estrellas titilan mi nombre
y que la luna me acuna?
¡No, no saben!
Y que el alba me despierta
y que el sol entibia mi cuerpo
abierto a la vida,
ora henchido mi vientre,
ora plenos mis pechos.
Llega el día que me colma de dádivas
y yo las reparto,
ya meciendo la cuna,
ya enjugando una lágrima
ya tejiendo una ronda…
Ilusos ¿Qué saben?
Beber quiero agua fresca,
saciar mi sed milenaria,
destruyeron la fuente
desviaron la vertiente;
quiero el verdor en mis ojos
una venda me dieron,
quiero cantarle a la vida,
pues, sellaron mis labios.
Yo me pregunto ¿Hasta cuándo?
Basta ya, declaro y proclamo mi historia
(y la historia de muchas a las que acallaron)
lanzo al aire mis desvelos
desnudo mis anhelos…
y que me escuche el mundo entero:
acabaré con mi silencio
lanzo al viento la mordaza
y acaba el sufrimiento.
Noemí Sepúlveda Idalbo