Se escapa de mi alma
un grito de
silencio.
Se va por las nubes
galopando en el viento.
Una y otra vez
días y noches
penando
añorando
ese esquivo consuelo
negado en el
tiempo.
Desconocidas notas
derramadas al infinito
llevan para ti un concierto
sangrante.
Mas tu oído es sordo.
Melodía y tristeza
para tu corazón
de piedra.
Se escapa de mi alma
un grito de silencio.
Seis décadas ya
de conciertos fallidos
tras tus pasos callados.
Hoy mi alma
interpreta en silencio
la canción del olvido:
Perdón
por haber elegido
tu vientre florido.
Perdón por haberte
querido.
Olga Chávez Gutiérrez
viernes, 21 de mayo de 2010
FERNANDO SAVATER, UN FILÓSOFO CONTEMPORÁNEO
Hace un buen tiempo que he querido comentar con los lectores de este prestigioso medio de comunicación, mi descubrimiento de este filósofo español, que está vivo y vigente en su tierra natal, porque junto con el exitoso libro “El mundo de Sofía” de Jostein Gaarder, es la persona que con sus escritos hizo que me reconciliara con la Filosofía, área del conocimiento humano que aparece como demasiado abstracta y árida cuando se nos plantea, brevemente, en nuestros años de estudiantes de Educación Media.
Sin embargo, suele ocurrir que por la necesidad de profundizar en algún tema o simplemente por inquietudes personales, sea preciso adentrarse en ese profundo mundo filosófico, tema bastante complicado cuando no se poseen las conductas de entrada necesarias. Es en ese momento que las ideas de Fernando Savater nos abren la puerta a un mundo nuevo, llevándonos de la mano por el sendero que nos permitirá abordar temas complicados con un lenguaje sencillo y fácil de abordar.
En la actualidad, pareciera que abordar el tema de la Ética es una necesidad imperiosa. Savater nos propone, entonces, su “Ética para Amador” que escribiera dirigiéndose a su hijo Amador, con el propósito de enseñar Ética a los adolescentes sin perder validez para los adultos que queremos comenzar a estudiar temas filosóficos sin caer en el tedio. Savater, sin pretender agotar el tema, sino con el propósito de contribuir de manera literaria y filosófica al permanente dilema de distinguir el bien del mal propone sus ideas con claridad y sencillez.
Del mismo modo, en su libro “Las preguntas de la vida” se refiere a aquellas cuestiones que nos planteamos sin que la ciencia encuentre una respuesta: “¿qué es el tiempo?... ¿cómo podemos saber que hay algo fuera de nuestras mentes?... ¿por qué una palabra significa algo?... ¿por qué una acción es buena o mala?... ¿qué es el hombre, sino un animal que pregunta y seguirá preguntado más allá de cualquier respuesta imaginable? Savater no pretende, ni la Filosofía tampoco, responder estas preguntas, pero sí manifiesta el propósito de encontrar la manera de plantearlas que resulte más provechosa, de modo que nos vayamos acercando cada vez más a la esencia de las cosas.
M. del Pilar Rivera C.
Sin embargo, suele ocurrir que por la necesidad de profundizar en algún tema o simplemente por inquietudes personales, sea preciso adentrarse en ese profundo mundo filosófico, tema bastante complicado cuando no se poseen las conductas de entrada necesarias. Es en ese momento que las ideas de Fernando Savater nos abren la puerta a un mundo nuevo, llevándonos de la mano por el sendero que nos permitirá abordar temas complicados con un lenguaje sencillo y fácil de abordar.
En la actualidad, pareciera que abordar el tema de la Ética es una necesidad imperiosa. Savater nos propone, entonces, su “Ética para Amador” que escribiera dirigiéndose a su hijo Amador, con el propósito de enseñar Ética a los adolescentes sin perder validez para los adultos que queremos comenzar a estudiar temas filosóficos sin caer en el tedio. Savater, sin pretender agotar el tema, sino con el propósito de contribuir de manera literaria y filosófica al permanente dilema de distinguir el bien del mal propone sus ideas con claridad y sencillez.
Del mismo modo, en su libro “Las preguntas de la vida” se refiere a aquellas cuestiones que nos planteamos sin que la ciencia encuentre una respuesta: “¿qué es el tiempo?... ¿cómo podemos saber que hay algo fuera de nuestras mentes?... ¿por qué una palabra significa algo?... ¿por qué una acción es buena o mala?... ¿qué es el hombre, sino un animal que pregunta y seguirá preguntado más allá de cualquier respuesta imaginable? Savater no pretende, ni la Filosofía tampoco, responder estas preguntas, pero sí manifiesta el propósito de encontrar la manera de plantearlas que resulte más provechosa, de modo que nos vayamos acercando cada vez más a la esencia de las cosas.
M. del Pilar Rivera C.
jueves, 20 de mayo de 2010
SUEÑOS
Soñarte toda mi vida
soñarte tanto
que de tanto soñarte dormida
heme aquí despierta entre tus sábanas…
tu cuerpo junto al mío entrelazado
tu piel a mi piel adherida,
la pasión desbocada en la alcoba
el amor en el aire
danzando alborotado…
amado mío no te duermas
que el dormir te ahuyenta de mi lado
y yo he dormido quizás toda mi vida
y no he sabido del amor
y de tu entrega.
No obstante, soñarte quiero toda una vida…
ya que el despertar es amargo
y mi sueño, no sé el tuyo,
sólo ha sido eso
un sueño amado mío.
NOEMÍ SEPÚLVEDA IDALBO
soñarte tanto
que de tanto soñarte dormida
heme aquí despierta entre tus sábanas…
tu cuerpo junto al mío entrelazado
tu piel a mi piel adherida,
la pasión desbocada en la alcoba
el amor en el aire
danzando alborotado…
amado mío no te duermas
que el dormir te ahuyenta de mi lado
y yo he dormido quizás toda mi vida
y no he sabido del amor
y de tu entrega.
No obstante, soñarte quiero toda una vida…
ya que el despertar es amargo
y mi sueño, no sé el tuyo,
sólo ha sido eso
un sueño amado mío.
NOEMÍ SEPÚLVEDA IDALBO
domingo, 16 de mayo de 2010
PEUCA, TE HABLO
Tal como no sé bien cómo entraste a mi vida, no sé muy bien como comenzar a escribir. Sólo tengo claro el impulso de plasmar mi experiencia en letras tangibles que pueden estar lejos de mi corazón. Había oído de personas como tú, pero esperaba que fueran un mito, que tal grado de bajeza no se acercaría a mi vida. Me impresiona como una persona tan lejana, tan extraña a lo que he construido pudo haberse intruseado, sacar con sus garras lo que quiso, sin el menor esfuerzo de enmascarar su oscuridad y egoísmo, su carente conciencia, sin culpa ni remordimiento. La frase “destructora de hogar” realmente la encontraba arcaica, y pagué mi ignorancia al conocer lo tremenda que puede ser. ¿Cómo puedes ingresar a la vida de otra persona así de fácil? ¿Qué te pude haber hecho? Si ni te conozco.
El anonimato de tu impacto me irrita. Causar daño y no dar la cara. Cobarde. Sucia. Manchada de bajeza. La ausencia tan vivaz de dignidad humana, de honor, de humildad y de valores me deja horrorizada. El vuelo rapaz del individualismo rasguña la piel de sus víctimas en forma ardiente y sorpresiva. No fui excepción, ni tú fuiste humana.
No escribo esto para que lo leas. Es para recordarme de lo que has significado en mi vida. Has contribuido a la mayor prueba de mi ser como mujer adulta. Vi como mi ser amado se transformó en un extraño, alguien a quien dejé de admirar. Vi tu veneno en mis venas esparcir llegando a recordar emociones de esclavitud, de odio y desesperanza. Sentí tu risotada vil. Olí tu hedor a través de la intuición; el asco de un recuerdo no vivido.
A pesar de lo voraz de tus mordidas, salí ilesa, fuerte incluso. Supe de mi capacidad de actuar con dignidad, con discreción, honestidad y alegría ante lo oscuro. Descubrí que aún en las tinieblas tan hediondas de tu rastro, busqué la luz y sigo su sendero. No me comparo contigo, porque no es posible. No somos de la misma especie.
Satisfecha estoy en saber que lo único que me has robado es una existencia mediocre. Quédatela, ten una larga vida con tus consecuencias. Te aviso con un corazón, que la presencia de Ernesto en este mundo, ya no tiene significado para mí.
Si mereces perdón o clemencia, no es para mí juzgar; sólo ten claro que de mí no lo obtendrás. De mí sólo obtendrás el reconocimiento de tu ser interno, simbolizado de la forma más honesta que puedo ofrecer, tu verdadera identidad, eres la Peuca.
Barbara Elgueta Guzmán
El anonimato de tu impacto me irrita. Causar daño y no dar la cara. Cobarde. Sucia. Manchada de bajeza. La ausencia tan vivaz de dignidad humana, de honor, de humildad y de valores me deja horrorizada. El vuelo rapaz del individualismo rasguña la piel de sus víctimas en forma ardiente y sorpresiva. No fui excepción, ni tú fuiste humana.
No escribo esto para que lo leas. Es para recordarme de lo que has significado en mi vida. Has contribuido a la mayor prueba de mi ser como mujer adulta. Vi como mi ser amado se transformó en un extraño, alguien a quien dejé de admirar. Vi tu veneno en mis venas esparcir llegando a recordar emociones de esclavitud, de odio y desesperanza. Sentí tu risotada vil. Olí tu hedor a través de la intuición; el asco de un recuerdo no vivido.
A pesar de lo voraz de tus mordidas, salí ilesa, fuerte incluso. Supe de mi capacidad de actuar con dignidad, con discreción, honestidad y alegría ante lo oscuro. Descubrí que aún en las tinieblas tan hediondas de tu rastro, busqué la luz y sigo su sendero. No me comparo contigo, porque no es posible. No somos de la misma especie.
Satisfecha estoy en saber que lo único que me has robado es una existencia mediocre. Quédatela, ten una larga vida con tus consecuencias. Te aviso con un corazón, que la presencia de Ernesto en este mundo, ya no tiene significado para mí.
Si mereces perdón o clemencia, no es para mí juzgar; sólo ten claro que de mí no lo obtendrás. De mí sólo obtendrás el reconocimiento de tu ser interno, simbolizado de la forma más honesta que puedo ofrecer, tu verdadera identidad, eres la Peuca.
Barbara Elgueta Guzmán
viernes, 7 de mayo de 2010
VIVIR EN CHILLÁN
Hace un par de años, con un título parecido a éste, decía que vivir en Chillán es una grata experiencia… Hoy, después de esa tremenda tragedia que representó el terremoto que azotó a nuestro país el 27 de febrero, con pérdida irreparable de vidas y el consiguiente dolor para sus familias…, con pérdidas materiales que muchas personas jamás podrán recuperar y con las consecuencias psíquicas que un terremoto y un maremoto induce en los habitantes de un país, sigo pensando lo mismo.
Estuvimos más cerca del epicentro del sismo, que otros muchos lugares en que la desolación y el dolor fueron impresionantes y, sin embargo, a pesar de que aquí las pérdidas fueron muchas, Chillán fue la primera ciudad de entre la séptima y octava regiones, en ponerse de pie. Fue también la primera en la cual el comercio se reorganizó y abrió sus puertas, lo que la convirtió en un polo de atracción para los habitantes de ciudades vecinas, que vieron aquí la posibilidad de abastecerse para continuar su vida, al menos, sin tener que prescindir de lo más necesario.
Es cierto que se puede afirmar, como se ha repetido largamente en la prensa, que los efectos del terremoto en Chillán son “mentirosos”, y ocultan sus verdaderos efectos, pues son muchas las viviendas cuya fachada permanece de pie, pero detrás de ella, las habitaciones constituyen un peligro para sus moradores, si es que no ha habido que demolerlas ya; del mismo modo, son muchas las casas que simplemente ya no estarán más y cuyos habitantes pasaron a engrosar la proporción de chilenos sin casa.
Es cierto que precisamente por esa razón, porque a simple vista no se aprecian los daños, escasa y casi ninguna ayuda ha llegado a quienes también en nuestra ciudad lo perdieron todo… Pero eso todavía no es suficiente para quitarle a Chillán el encanto que siempre tuvo.
Su gente sigue siendo la misma de antaño… Esa gente que irradia calor humano, que irradia amistad y generosidad… Dentro de algunos meses, volveremos a encantarnos con los cerezos en flor de calle Libertad… Y ahora, a pesar de la angustia de nuestros coterráneos que siguen esperando que el invierno no los encuentre desguarnecidos, con frío y sin un techo que los cobije, no podemos dejar de sentirnos agradecidos de esta ciudad que nos alberga.
Pese al dolor, Chillán seguirá siendo cuna de héroes y artistas… Pese a la escasa ayuda, el campesino que nos visita seguirá encontrando aquí lo necesario y básico para continuar su vida en el campo… Pese a que pareciera que aún no hemos comprendido que nuestros vecinos necesitan de un esfuerzo mancomunado por ir en su ayuda, Chillán seguirá siendo la acogedora ciudad que siempre fue.
Cuando escribí aquella columna publicada el 2007, decía que a Chillán se le quiere por lo que es… A pesar de la mala calidad del aire en el invierno… A pesar de que, al igual que en otras ciudades, haya personas sumidas en la pobreza… Ahora, habría que agregar que se le sigue queriendo, a pesar de las muchas viviendas a medio destruir y de aquellas que se destruyeron aquel triste 27 de febrero. Al menos, tuvimos la suerte de no tener que lamentar pérdidas masivas de vidas.
A Chillán se le quiere porque vivir aquí es, sin duda, una muy grata experiencia.
M. DEL PILAR RIVERA C.
Estuvimos más cerca del epicentro del sismo, que otros muchos lugares en que la desolación y el dolor fueron impresionantes y, sin embargo, a pesar de que aquí las pérdidas fueron muchas, Chillán fue la primera ciudad de entre la séptima y octava regiones, en ponerse de pie. Fue también la primera en la cual el comercio se reorganizó y abrió sus puertas, lo que la convirtió en un polo de atracción para los habitantes de ciudades vecinas, que vieron aquí la posibilidad de abastecerse para continuar su vida, al menos, sin tener que prescindir de lo más necesario.
Es cierto que se puede afirmar, como se ha repetido largamente en la prensa, que los efectos del terremoto en Chillán son “mentirosos”, y ocultan sus verdaderos efectos, pues son muchas las viviendas cuya fachada permanece de pie, pero detrás de ella, las habitaciones constituyen un peligro para sus moradores, si es que no ha habido que demolerlas ya; del mismo modo, son muchas las casas que simplemente ya no estarán más y cuyos habitantes pasaron a engrosar la proporción de chilenos sin casa.
Es cierto que precisamente por esa razón, porque a simple vista no se aprecian los daños, escasa y casi ninguna ayuda ha llegado a quienes también en nuestra ciudad lo perdieron todo… Pero eso todavía no es suficiente para quitarle a Chillán el encanto que siempre tuvo.
Su gente sigue siendo la misma de antaño… Esa gente que irradia calor humano, que irradia amistad y generosidad… Dentro de algunos meses, volveremos a encantarnos con los cerezos en flor de calle Libertad… Y ahora, a pesar de la angustia de nuestros coterráneos que siguen esperando que el invierno no los encuentre desguarnecidos, con frío y sin un techo que los cobije, no podemos dejar de sentirnos agradecidos de esta ciudad que nos alberga.
Pese al dolor, Chillán seguirá siendo cuna de héroes y artistas… Pese a la escasa ayuda, el campesino que nos visita seguirá encontrando aquí lo necesario y básico para continuar su vida en el campo… Pese a que pareciera que aún no hemos comprendido que nuestros vecinos necesitan de un esfuerzo mancomunado por ir en su ayuda, Chillán seguirá siendo la acogedora ciudad que siempre fue.
Cuando escribí aquella columna publicada el 2007, decía que a Chillán se le quiere por lo que es… A pesar de la mala calidad del aire en el invierno… A pesar de que, al igual que en otras ciudades, haya personas sumidas en la pobreza… Ahora, habría que agregar que se le sigue queriendo, a pesar de las muchas viviendas a medio destruir y de aquellas que se destruyeron aquel triste 27 de febrero. Al menos, tuvimos la suerte de no tener que lamentar pérdidas masivas de vidas.
A Chillán se le quiere porque vivir aquí es, sin duda, una muy grata experiencia.
M. DEL PILAR RIVERA C.
UN LUGAR DE ENSUEÑO
Mi mente vaga hacia un lugar lejano, va rápidamente hacia él, nada ni nadie la puede detener. Es en ese lugar donde encuentra la paz, el equilibrio, su libertad.
Comienzo a sentir cómo el aire inunda mi ser y lo lleva hacia un lugar no pensado… ahí estás tú, sentado en un banco rodeado de áreas verdes. Puedo verte sonreír, tienes un libro en la mano, me estás esperando, sabías que llegaría, sabías que vendría a visitarte. Tenemos tantas cosas de que hablar, tantas situaciones que han pasado en estos días, sé que te gustará oírlas.
Me invitas a sentarme junto a ti, tomo un lugar a tu lado…puedo sentirte; me miras como en aquellos tiempos en que pasábamos largas horas sÓlo contemplándonos y aprendiendo el lenguaje del silencio, ese que es capaz de expresar más que las propias palabras; siento que algo te tiene triste, pero no quieres hablar de ello y me invitas a sacar todo lo que llevo aprisionado en mi corazón. Tomo tu mano y comienzo mi historia de esta manera: hoy me siento feliz, plena, dichosa con lo que estoy viviendo, no sé si a ti te vaya a parecer bien o mal, pero como siempre, compartimos todo, sé que de alguna manera te sentirás maravillado con mi felicidad. He descubierto el modo de estar equilibrada en mi vida, a pesar de todo aquello que me toca llevar a mis espaldas, por fin puedo decir que tengo el equilibrio. No ha sido un trabajo fácil, tú lo sabes debido a que hace un par de semanas me sentía la mujer mas desdichada del mundo, ya que los problemas me sobrepasaban, no sabía qué hacer con mi vida y con la del resto. Bueno, para mi fortuna, encontré la respuesta dentro de mí, pero antes me acordé de ti, de esa manera fantástica que tenías de saber cuando estaba bien o mal y aparecías sin que nadie te llamara ni dijera nada… tú todo lo sabías. Siempre fuiste perfecto para mí, pero lo más hermoso era que con una sola palabra tuya sentía que el mundo sonreía nuevamente para mí. Esas semanas, me sentí desolada, desorientada, sin rumbo, comencé a buscar en mi interior y no podía hallar la respuesta a mi interrogante. Fue ahí, en ese preciso momento de perdición que llegué a ti, pensé que no te volvería a ver, sentí que ya te habías ido de ese mágico lugar de encuentros donde lo onírico se confunde con lo real, pero esperabas por mí, sabías que te necesitaba. Sonreíste, como en aquel tiempo en que aún tenías un cuerpo donde anclar y me dijiste que sólo me preocupara de ser feliz, que deseabas mi felicidad.
Hoy eso hago y vine a visitarte para sentir tus bellas manos y compartir contigo lo que me está pasando. He descubierto que el amor no es sólo estar con aquella persona día tras día, he descubierto que es sentirse apoyados mutuamente; es dejar que ese alguien se preocupe por ti en la manera que pueda, no es exigir ni pedir nada a cambio, simplemente recibir lo que te puedan dar; me he dado cuenta que no es necesario un te quiero para saber que la persona que tienes al frente siente amor por ti, es más importante un gesto, un abrazo o simplemente una mirada cómplice que te lo exprese; he aprendido a sentir libremente sin tener culpa porque mi corazón está latiendo nuevamente; he aprendido que la vida está hecha de momentos mágicos llamados felicidad y que pueden extenderse si comienzas a amar y contemplar las cosas simples de esta vida; he aprendido que dos manos unidas pueden trasmitirse mucha energía positiva para poder soportar aquellos tragos amargos que te da la vida; he aprendido que la voz del ser amado puede retumbar en tus oídos eternamente y se vuelve tu calma cuando llega la ansiedad; he aprendido a caminar sin tener tu mano para guiarme y sostenerme; he aprendido a crecer en la adversidad; he aprendido a contemplar la luna y las estrellas y saber que ahí te puedo encontrar.
Hoy te siento en el aire, sé que te has fusionado con el universo, ahora siempre estás junto a mí… inhalo profundamente y pareciera que cada célula de mi cuerpo te respirara… mis pulmones se hinchan y comienzo a sentir la felicidad de tenerte en el hoy… creo que se acaba el tiempo para estar juntos, pero esto es todo lo que te puedo contar…
Me miras, cierras los ojos y pareciera que comprendiste cada una de las cosas que dije, acaricias mi mano y me invitas caminar por el hermoso sendero que nos lleva hasta un acantilado… desde ahí podemos observar un riachuelo cristalino… paramos un momento, me haces cerrar los ojos y oír el ruido del agua… al cabo de unos minutos me dices: me alegro que hayas encontrado la forma de estar feliz, sé que no ha sido fácil, tampoco lo ha sido para mí, dejarte sola me preocupaba de gran manera, pero me dejaba tranquilo el hecho de haberte entregado las herramientas para continuar y sobrevivir… hoy me siento orgulloso porque las recogiste de tus recuerdos y tomaste la decisión de seguir el camino que alguna vez intenté trazarte. Nada ha sido en vano, todo tiene una finalidad, eso siempre recuérdalo; nada sucede por casualidad, todo pasa porque tenía que pasar. Espero entiendas todo este enredo de palabras, debes buscar siempre dentro de ti, ahí encontrarás las soluciones, las respuestas y también podrás encontrarme a mí. Ahora debo marcharme, no sé si pueda seguir viéndote, eso nunca lo sé, pero si te encuentro, debes saber que es por la promesa que alguna vez te hice… yo también te echo de menos.
Abrí los ojos y ya te habías marchado, respiré hondo una vez más y sentí como la paz recorría mi cuerpo y mi corazón. Era tiempo de irme de ese lugar mágico que sólo existe en mis sueños y en mi mente, llegaba el momento de regresar a la realidad.
Ahora estoy aquí junto a quienes he decidido estar, me siento feliz porque además te tengo en mi vida, he descubierto la forma de estar en equilibrio con mis emociones y además la fórmula más dulce de ser amada y de amar. Me siento dichosa con lo que tengo y con lo que sé que un día no muy lejano tendré.
CARLA MERINO PONCE
Comienzo a sentir cómo el aire inunda mi ser y lo lleva hacia un lugar no pensado… ahí estás tú, sentado en un banco rodeado de áreas verdes. Puedo verte sonreír, tienes un libro en la mano, me estás esperando, sabías que llegaría, sabías que vendría a visitarte. Tenemos tantas cosas de que hablar, tantas situaciones que han pasado en estos días, sé que te gustará oírlas.
Me invitas a sentarme junto a ti, tomo un lugar a tu lado…puedo sentirte; me miras como en aquellos tiempos en que pasábamos largas horas sÓlo contemplándonos y aprendiendo el lenguaje del silencio, ese que es capaz de expresar más que las propias palabras; siento que algo te tiene triste, pero no quieres hablar de ello y me invitas a sacar todo lo que llevo aprisionado en mi corazón. Tomo tu mano y comienzo mi historia de esta manera: hoy me siento feliz, plena, dichosa con lo que estoy viviendo, no sé si a ti te vaya a parecer bien o mal, pero como siempre, compartimos todo, sé que de alguna manera te sentirás maravillado con mi felicidad. He descubierto el modo de estar equilibrada en mi vida, a pesar de todo aquello que me toca llevar a mis espaldas, por fin puedo decir que tengo el equilibrio. No ha sido un trabajo fácil, tú lo sabes debido a que hace un par de semanas me sentía la mujer mas desdichada del mundo, ya que los problemas me sobrepasaban, no sabía qué hacer con mi vida y con la del resto. Bueno, para mi fortuna, encontré la respuesta dentro de mí, pero antes me acordé de ti, de esa manera fantástica que tenías de saber cuando estaba bien o mal y aparecías sin que nadie te llamara ni dijera nada… tú todo lo sabías. Siempre fuiste perfecto para mí, pero lo más hermoso era que con una sola palabra tuya sentía que el mundo sonreía nuevamente para mí. Esas semanas, me sentí desolada, desorientada, sin rumbo, comencé a buscar en mi interior y no podía hallar la respuesta a mi interrogante. Fue ahí, en ese preciso momento de perdición que llegué a ti, pensé que no te volvería a ver, sentí que ya te habías ido de ese mágico lugar de encuentros donde lo onírico se confunde con lo real, pero esperabas por mí, sabías que te necesitaba. Sonreíste, como en aquel tiempo en que aún tenías un cuerpo donde anclar y me dijiste que sólo me preocupara de ser feliz, que deseabas mi felicidad.
Hoy eso hago y vine a visitarte para sentir tus bellas manos y compartir contigo lo que me está pasando. He descubierto que el amor no es sólo estar con aquella persona día tras día, he descubierto que es sentirse apoyados mutuamente; es dejar que ese alguien se preocupe por ti en la manera que pueda, no es exigir ni pedir nada a cambio, simplemente recibir lo que te puedan dar; me he dado cuenta que no es necesario un te quiero para saber que la persona que tienes al frente siente amor por ti, es más importante un gesto, un abrazo o simplemente una mirada cómplice que te lo exprese; he aprendido a sentir libremente sin tener culpa porque mi corazón está latiendo nuevamente; he aprendido que la vida está hecha de momentos mágicos llamados felicidad y que pueden extenderse si comienzas a amar y contemplar las cosas simples de esta vida; he aprendido que dos manos unidas pueden trasmitirse mucha energía positiva para poder soportar aquellos tragos amargos que te da la vida; he aprendido que la voz del ser amado puede retumbar en tus oídos eternamente y se vuelve tu calma cuando llega la ansiedad; he aprendido a caminar sin tener tu mano para guiarme y sostenerme; he aprendido a crecer en la adversidad; he aprendido a contemplar la luna y las estrellas y saber que ahí te puedo encontrar.
Hoy te siento en el aire, sé que te has fusionado con el universo, ahora siempre estás junto a mí… inhalo profundamente y pareciera que cada célula de mi cuerpo te respirara… mis pulmones se hinchan y comienzo a sentir la felicidad de tenerte en el hoy… creo que se acaba el tiempo para estar juntos, pero esto es todo lo que te puedo contar…
Me miras, cierras los ojos y pareciera que comprendiste cada una de las cosas que dije, acaricias mi mano y me invitas caminar por el hermoso sendero que nos lleva hasta un acantilado… desde ahí podemos observar un riachuelo cristalino… paramos un momento, me haces cerrar los ojos y oír el ruido del agua… al cabo de unos minutos me dices: me alegro que hayas encontrado la forma de estar feliz, sé que no ha sido fácil, tampoco lo ha sido para mí, dejarte sola me preocupaba de gran manera, pero me dejaba tranquilo el hecho de haberte entregado las herramientas para continuar y sobrevivir… hoy me siento orgulloso porque las recogiste de tus recuerdos y tomaste la decisión de seguir el camino que alguna vez intenté trazarte. Nada ha sido en vano, todo tiene una finalidad, eso siempre recuérdalo; nada sucede por casualidad, todo pasa porque tenía que pasar. Espero entiendas todo este enredo de palabras, debes buscar siempre dentro de ti, ahí encontrarás las soluciones, las respuestas y también podrás encontrarme a mí. Ahora debo marcharme, no sé si pueda seguir viéndote, eso nunca lo sé, pero si te encuentro, debes saber que es por la promesa que alguna vez te hice… yo también te echo de menos.
Abrí los ojos y ya te habías marchado, respiré hondo una vez más y sentí como la paz recorría mi cuerpo y mi corazón. Era tiempo de irme de ese lugar mágico que sólo existe en mis sueños y en mi mente, llegaba el momento de regresar a la realidad.
Ahora estoy aquí junto a quienes he decidido estar, me siento feliz porque además te tengo en mi vida, he descubierto la forma de estar en equilibrio con mis emociones y además la fórmula más dulce de ser amada y de amar. Me siento dichosa con lo que tengo y con lo que sé que un día no muy lejano tendré.
CARLA MERINO PONCE
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