ATRÉVETE A ESCRIBIR TUS SUEÑOS

ATRÉVETE A ESCRIBIR TUS SUEÑOS
La vida siempre nos presenta situaciones que se transforman en sueños que anhelamos concretar... Tal vez, al escribirlos, podamos alcanzarlos... Es lo que deseamos... Es lo que esperamos...

jueves, 29 de julio de 2010

NO TE DETENGAS NUNCA...

Que cada día tuyo, sea de crecimiento…
Que cada amanecer, te haga sentir feliz…
Que en tu vida no des lugar al sufrimiento…
Que nada disminuya tus ganas de vivir…
Que sea tu sonrisa la luz del nuevo día…
Que por donde tú vayas sólo exista la paz…
Haz que tu vida sea tan apacible y plena,
y que en tu corazón sólo anide el amar …
que no seas capaz de acciones mezquinas
que no exista en tu alma lugar para el rencor
que cuando cada noche te mires al espejo
puedas decir tranquila: ¡hoy estuve mejor!
Que cada día tengas la fuerza necesaria
para afrontar las dudas, y aliviar el dolor
que por donde tú vayas encuentres el motivo
para seguir creciendo y sembrando el amor…
Que cuando llegue el día en que debas marcharte
te retires tranquila de haber hecho lo mejor.
Que quienes te rodeen puedan decir contigo,
puedes irte serena pues diste mucho amor…
Por eso, amiga mía, no te detengas nunca,
ve segura adelante buscando la ilusión
de sentir que a tu paso florecieron las rosas,
porque tú las regaste con dulce abnegación…
Que por donde camines, vayas sembrando amor…
No te detengas nunca… ¡buscando lo mejor!

M. DEL PILAR RIVERA CAAMAÑO

CÓMPLICE

El azul de tu mirada
agarrándose a la noche,
tu cálida voz
atenuando mi oscuro transitar
tu dorada cabellera, mi almohada…
nuestros silencios largos
cual sendero hacia la noche
hacia la noche tibia, oculta y cómplice.
Nuestros cuerpos embriagándose
embrujados en aras del éxtasis ansiado…
abruptamente el día rompe el hechizo,
¡Te he vencido noche
de intrépidos amores!


NOEMÍ SEPÚLVEDA IDALBO

lunes, 12 de julio de 2010

SUEÑOS

Anoche, mientras dormía
apareciste en mis sueños…
acudías a mi encuentro,
por un camino cualquiera…
El tiempo se detenía
con tu mirada en mis ojos…
y tu sonrisa asomaba
como sol de primavera…
La dicha de verte cerca
llenaba mi corazón
y la tristeza de siempre
se transformaba en canción…
Pero los sueños escapan,
con el tiempo que transcurre
y desperté sin querer
con la dulce sensación
de haberte tenido cerca,
¡dentro de mi corazón!…

M. del Pilar Rivera C.

HOY NO QUIERO PENSAR

Hoy quisiera tener la mente en blanco…
Quisiera, por un solo momento,
dejarme llevar por la inercia
y sentir que mi cuerpo se eleva
hacia un mundo desconocido
donde no exista la tristeza
donde no exista el olvido
donde no exista tu recuerdo
donde esté sola
y con la mente en blanco…
Y por un breve momento lo consigo…
En mi mente no hay nada,
sólo un vacío inmenso…
Un vacío que oprime y que congela…
Siento frío, la soledad me abruma…
Y de pronto, el vacío se esfuma,
y de repente…
A mi mente acuden mil imágenes,
imágenes desconocidas…
Mi mente recibe mil luces,
luces que lo invaden todo…
Y una figura comienza a concretarse…
¿Por qué, hasta en el vacío me persigues?
¿Por qué no puedo librarme
de tu hermoso recuerdo?
Hoy no quiero pensar y, sin embargo,
tu imagen junto al mar…
No lo permite…

M. del Pilar Rivera C.

domingo, 11 de julio de 2010

AQUEL RÍO

En las aguas del río de mi infancia
piedrecitas yo lanzaba
sin saber que las aguas al igual que el viento
huyen como se desborda el pensamiento;
otras aguas, otros vientos, otros pensamientos
vienen y van, así eternamente,
¿se estancan?
Aquí miro el agua cristalina de mi río,
siento el viento...
se detiene mi pensamiento
¡aprovechemos el momento!

NOEMÍ SEPÚLVEDA IDALBO

QUISIERA

Quisiera ver tu rostro...
descorrer el velo
que cubre tu cuerpo
y besar tus manos
que otrora acariciaron mi pelo,
mi rostro, mi cuerpo.
Quisiera ser la luz
y destruir las tinieblas
que te ocultaron de mi vista.
Quisiera ser el viento
y levantar la lápida
que te cubre desde
hace mucho tiempo.
Quisiera ser una voz suprema
y decirte: ¡Sal de ahí!
y correr a tu encuentro.
Quisiera ser la vida
y volcarla allí
en tu aposento.
Quisiera tornarte a la vida
y tenerte...
o tal vez quisiera...,
o tal vez quisiera yacer
como tú en un lecho eterno
bajo una lápida
que no levante el viento
y ocultos en las tinieblas
donde nadie pueda vernos,
decirnos tantas cosas
que guardó el silencio.

NOEMÍ SEPÚLVEDA IDALBO

TÚ ME ENSEÑASTE

Me enseñaste lo que soy,
me hiciste a tu medida.

Desde tu vientre aprendí
del amor y del miedo.

Me enseñaste la alegría
y también la tristeza.

Desde tu vientre aprendí
del temor y del valor.

Me enseñaste a respirar,
a gemir, a reír y a llorar.

Me enseñaste a caminar,
a escribir y a leer.

Me enseñaste lo que soy,
me hiciste a tu medida.

Desde la infancia aprendí
a confiar, a entregar sin esperar.

Me enseñaste a perdonar
siete veces siete.

Pero no me enseñaste
a olvidar.

OLGA CHÁVEZ GUTIÉRREZ

SILENCIO

Madre mía
te olvidaste de aquél
tu jardín florido
que cobijó
en su esplendor
un botoncito
dormido.
Con ansias de luna
plena
en tus sábanas frescas
y albas
vibró la sangre
en tus venas.
Tu piel y huesos
fundidos
en la caricia
primera
cogieron del cielo
una estrella.
Alborotada y risueña
de fuegos y ardores
henchida
tu vientre virgen
dio vida.
Amor y placer
primitivos
en noche azul
de cupido.
Madre mía
te olvidaste de aquél
tu jardín
florido
que cobijó
en su esplendor
un botoncito
dormido.
Estrella y botón
ungidos
torrentes de amor
divino
en noche azul
de cupido.
Ardiente la primavera
en tu vientre se hizo
vida.
Madre mía
te olvidaste de aquella
savia
primera
que recorrió tus laderas
envuelta de luna
llena.
No entiendo tu olvido
extremo
No entiendo tu actual
ceguera.
Madre mía
no entiendo
tu
silencio.

OLGA CHÁVEZ GUTIÉRREZ

SABOR AMARGO

Al compás
de tu guitarra
fui cantando
por tierras y por mares.
La luna llena
me aplaudió
en la cara
y el sol naciente
iluminó
mi alma.
Tu música
y mi canto
cruzaron los cielos,
y abrazados
y envueltos
en coloridos mantos
fuimos amándonos
por pueblos
lejanos
y mágicos.
Nunca vi el cielo
de colores tan fulgentes
como los amaneceres
de fugaces
conciertos.
Al compás
de tu guitarra
fui cantando
por tierras y por mares.
Nació
en mis entrañas
la nueva primavera
y llena de vida
te volví amando.
Hoy te veo
y te siento lejano.
¡Qué fue de tus besos!
¡Qué fue de tus manos
acariciando
mi cuerpo
cual Mozart al piano!
En concierto
hoy
yo entono
la melodía triste
de tu fiel guitarra…
y mi alma eleva
silente
una canción amarga.
¡Qué sabor tan frío
me congela !
¡Qué lejano
y qué cerca ese tiempo
feliz
de la dulce copa
en los lejanos nidos!
Hoy
que sÓlo escucho
los acordes
de tu discreta guitarra
siento
que al cantar…
yo bebo…
¡la amarga copa
de tu olvido!

OLGA CHÁVEZ GUTIÉRREZ

jueves, 8 de julio de 2010

ME DECLARO EN REBELDÍA

Nos dijeron que fuimos creados a imagen y semejanza divina y hemos vivido por muchos siglos creyéndonos pequeños dioses.
Cada vez que un músico rescata las sinfonías del universo, un escritor hace vibrar las profundidades del alma con sus palabras, o se adelanta al futuro con sus creaciones literarias, un astronauta pasea entre la luna y el sol, la voz de un cantante se eleva en escalas doradas o un paisaje impresionantemente bello, nos deslumbra el alma, o quizás los ojos maravillosamente inocentes de una criatura nos miran desde su mundo virginal, cada vez que las níveas aves cruzan las negras nubes para recostarse en el arcoiris, después de una tormenta, pensamos que hemos vivenciado un momento mágico, un reflejo de nuestra divinidad.
Hasta hace poco me conformaba con estos maravillosos atisbos, pero a medida que pasan los años, quiero más destellos que iluminen el mundo, ya que estamos siendo partícipes de tanta catástrofe natural y también de tanto daño que nosotros mismos le estamos infringiendo, no solamente a nuestra madre tierra, sino también a nuestros hermanos.
Cuando ya la muerte y el crimen es imagen frecuente en el televisor, que día a día nos informa in situ de los acontecimientos mundiales y nacionales que han resultado en el aniquilamiento de millares de seres inocentes, cuando por otra parte vemos nuestra propia falta de valores, nuestra propia crueldad y deshumanización como personas. Cuando dolorosamente vemos que nuestros conocidos, amigos y familiares van desapareciendo poco a poco o muy rápidamente, como en estos días y nos percatamos con fuerza que ese también será nuestro propio destino, podemos tener la dolorosa visión de una humanidad doliente, inarmónica y terrible, la visión de un destino, que más temprano que tarde, nos llevará también a traspasar ese mismo dintel desconocido, cuando todavía pensamos que aún nos queda tanto por hacer, tanto que dar, tanto que amar, este sentimiento aflora a pesar de nuestra voluntad de ponerle más vida a nuestra vida.
Entonces, me declaro en rebeldía, algo en este aparente mundo perfecto, avanzado y moderno no funciona adecuadamente; algo en nuestro cerebro perdió su categoría divina; los genes que hemos heredado resultaron imperfectos. Hay una pieza en este engranaje cósmico que está fallando.
Existe entonces, un fraude repetido milenio tras milenio, catástrofe tras catástrofe, error tras error en este suicidio colectivo.
¿Dónde quedó nuestra imagen divina?
El rostro de horror y de angustia, las lágrimas y el clamor de los que sufren en los cuatro puntos cardinales, no es un rostro divino.
¿Cuándo encontraremos la pieza perdida de este rompecabezas imperfecto, para que el universo abra definitivamente los portales de una era acorde con ese divino origen con que fuimos signados?
En el intertanto y en el escaso tiempo que nos queda, sigamos peregrinando a pesar de todo y de todos, démosle alas a nuestra fantasía y sigamos soñando con un mundo mejor para escapar de estas visiones y tratemos de enarbolar de nuevo, la bandera de la esperanza a pesar de toda la realidad que nos rodea, esperando encontrar una luz definitiva en algún recodo del camino.
No perdamos el corazón de niño, sigamos creyendo en los milagros, en la vida, esperando siempre volver a empezar con nuevos bríos, porque en caso contrario, estaremos definitivamente perdidos en las tinieblas.
La única salida para nuestro anhelo de eternidad es poder vivir, aunque sea una hora, un minuto, un segundo, momentos de intensidad, fraternidad, lealtad, amor y belleza para nutrirnos de ellas, cada vez que el corazón se nos desborde de dolores, como cáliz amargo, y el intelecto no nos baste para encontrar sentido al sin sentido.

BESSIE LEÓN TRONCOSO

miércoles, 7 de julio de 2010

SENTIRTE POESÍA...

Una voz o el silencio
una mirada en el camino incierto,
una caricia al azar
la brisa acariciando el rostro,
una gota del rocío mañanero,
el agua en la fuente,
el agua en el río,
el agua en la vertiente
¿No es esto poesía?
Acariciar tu cuerpo
navegando en mares ocultos…
un torbellino nuestros encuentros,
tu cabellera al viento,
los trigales danzando con el viento,
el sol encubriendo nuestros cuerpos,
la luna dormida y cómplice,
las estrellas titilando de contentas...
¿No es esto poesía?
o tú ¿cómo lo llamarías?
Unas cuantas hojas
del otoño reciente,
un dorado sendero
que me lleva hacia ti,
un atardecer galopando hacia la noche,
hacia la noche oscura asida a mi cuarto,
escribir unas cuantas líneas
resumiendo el día…
¡Te siento poesía!

NOEMÍ SEPÚLVEDA IDALBO

TE BUSQUÉ... Y TÚ NO ESTABAS...

La tarde se hizo eterna mirando al infinito…
Quise gritar tu nombre, quise coger tus manos,
estrechar tu cintura, quise besar tus labios
y perderme en tus ojos…
Te busqué… Y tú no estabas…

En vano mi mirada penetraba distancias…
Mi palabra, angustiada, repetía tu nombre…
El frío de la tarde, cada vez más intenso,
penetraba en mi alma…
Te busqué… Mas, no estabas…

¿Por qué la soledad parece tan intensa?
¿Por qué mi corazón te busca sin hallarte?
¿Por qué, como otras tardes,
no acudes a mi lado
y mi palabra triste se pierde, sin respuesta?

Quiero que estés conmigo, que no vuelvas a irte.
Quiero oír tu palabra, a la vez dulce y tierna.
En vano me pregunto cómo viví sin ti,
si ahora, en un instante,
me pierdo con tu ausencia…

M. DEL PILAR RIVERA CAAMAÑO

MENSAJE PARA EL ALMA

Sonríe alma
cuando pises los guijarros
del camino
y tus pies heridos
te atormenten.
Sonríe alma
cuando escuches las notas
discordantes
y a tu oído llegue el desencanto.
Sonríe alma
cuando la mano amada
contra ti se alce
y el llanto se atraviese
en tu garganta.
Sonríe alma
por los bienes naturales
que te ensalzan,
por el aire y el agua,
por la luz,
por la esperanza.
Sonríe alma
por el gorjeo del zorzal
en la alborada,
por oír cantar al ruiseñor
en la montaña.
Sonríe alma
por el canto de un niño
en tu cama,
por sus pasos,
por su danza.
Sonríe alma
por ese abrazo y ese beso
que te entregan
los hijos de la vida
cada día.
Sonríe alma
por el fruto maduro
de tu siembra.
Sonríe alma
por el día que tienes.
Sonríe alma
por el día que viene.

OLGA CHÁVEZ GUTIÉRREZ

CANTAR TU NOMBRE QUIERO

Te cantaré en mis sueños
y en el solitario patio que da a mi alcoba,
te cantaré en el alba y en el día
y en el crepúsculo que envuelve mi agonía.

Te cantaré los versos
que otrora te escribiera,
te cantaré toda mi vida,
musitarán mis labios
el canto bautizado con tu nombre,
cerraré los ojos y postreras las palabras
sellarán mi boca
con tu boca y con tu nombre.

NOEMÍ SEPÚLVEDA IDALBO

LA VISITA

Después del día
intenso
en medio del todo,
y en medio de la nada;
junto a las flores
mustias
de mi sueño dorado,
junto a los lirios
rojos
de mis pupilas blancas;
junto al sol escondido
dormido y presente,
te veo llegar
vestido de azul ,
viviente y sonriente.
Sigilosa y callada
me fui muy despacio…
y apartando tus brazos
como en juego
de niña…
te acaricié consciente.
Te abracé por la espalda...
y anudando
mis manos cansadas
sobre tu pecho frío…
fundida mi alma
de eternas nostalgias
te susurré muy despacio...
¡Mi viejo lindo…
Cuánto te extraño…
Cuánto te amo!

OLGA CHÁVEZ GUTIÉRREZ

MI TRISTEZA...

“La tristeza se apodera de mi ser por unos momentos, ¡qué frío!...tiemblo, ¡qué angustia!...lloro, más esto no lo entiendo, será dolor, incertidumbre, será egoísmo… Es Tristeza. Entonces la ignorancia de la muerte se apodera de mi mente ¿dónde vas?, ¿por qué me dejas? ¿Qué hago con este vacío y este dolor? Mi cuerpo tiembla, mis manos suplican unidas que todo sea un sueño, un mal sueño. Mi mente divaga, ya todo termina, consuelo, me queda creerte más allá, donde no existe dolor ni tiempo. Un destello de alegría se apodera por unos instantes de mi mente, estoy allí, mirando tu despedida y no siento dolor, sino paz, te creo más allá donde no hay límites ni fronteras, donde algún día mis manos se separarán y volarán al reencuentro.
Me cuesta entender la vida y vivirla armónicamente...porque ¿sabes? aquí sí cuenta el tiempo, el dolor, los límites y las fronteras, porque aquí somos imperfectos y buscamos eternamente respuestas a lo que nuestro entendimiento no alcanza a dimensionar o no quiere entender… buscamos además eternamente la felicidad. Sí, hoy estoy triste y hoy me cuesta sonreír.”

CARMEN GUTIÉRREZ QUINTANA

TÚ ME ENSEÑASTE

Me enseñaste lo que soy,
me hiciste a tu medida.

Desde tu vientre aprendí
del amor y del miedo.

Me enseñaste la alegría
y también la tristeza.

Desde tu vientre aprendí
del temor y del valor.

Me enseñaste a respirar,
a gemir, a reír y a llorar.

Me enseñaste a caminar,
a escribir y a leer.

Me enseñaste lo que soy,
me hiciste a tu medida.

Desde la infancia aprendí
a confiar, a entregar sin esperar.

Me enseñaste a perdonar
siete veces siete.

Pero no me enseñaste
a olvidar.

OLGA CHÁVEZ GUTIÉRREZ

AQUEL RÍO...

En las aguas del río de mi infancia
piedrecitas ya lanzaba,
sin saber que las aguas al igual que el viento,
huyen como se desborda el pensamiento;
otras aguas, otros vientos, otros pensamientos
vienen y van, así eternamente,
¿se estancan?
Aquí miro el agua cristalina de mi río,
siento el viento…
se detiene mi pensamiento
¡aprovechemos el momento!.

NOEMÍ SEPÚLVEDA IDALBO

ODA A GABRIELA MISTRAL

Gabriela, la maestra de
figura altiva,
la de alma traslúcida,
la de palabra sublime.
Gabriela, la de todos
y ninguno,
la de nadie.
Solitaria estrella
del mundo
caminante y errante.
Gabriela, de los Andes
viviente.
Espuma clara y bravía
del Pacífico.
Gabriela, de mar a cordillera
de la tierra chilena
por esencia.
Gabriela, del mundo
por docencia.
Gabriela, la del verbo
divino,
la maestra del Elqui
florido.
Gabriela que cantó
a los niños
y a la vida.
Que cantó al amor
y al olvido.
Gabriela, la insigne
y divina
abandonada y herida.
Gabriela, la grande y dolida
que en su propio verso:
“se va de su cuerpo
gota a gota;
se va su cara en un óleo
sordo;
se van sus manos en azogue
suelto;
se van sus pies en dos tiempos
de polvo.”

OLGA CHÁVEZ GUTIÉRREZ

MUERTE... A TI TE HABLO...

Si sólo supiera que voy a morir mañana…

Si sólo pudiera verte la cara
cuántas cosas te diría.
Crecí pensando sólo en la vida, en vivir,
hasta que te encontré.

Odiada fuiste por mucho tiempo
dentro de mi ser.
Me abatiste una y otra vez,
pero aquí estoy.

Aunque no te veo la cara
te miro de frente,
sin miedo,
porque crecí pensando sólo en la vida
y Tú no estabas.

Si sólo supiera que voy a morir mañana…

Cuántas cosas te diría.
Y pensé que sólo existía la vida,
y que nada me faltaría…
Nunca,
porque crecí pensando sólo en la vida.

A pesar que no te veo
te siento cerca de mí
pero ya no te temo
cuando quieras vienes por mí.

Pero esta vez no seré abatida,
tú pensarás que me tienes
pero no…
Yo te tengo a ti.
Ahora te veo
y no de perfil,
de frente como siempre,
como siempre te vi.

Y crecí pensando sólo en vivir..

Abrazadas nos iremos
a viajar por el infinito,
esperando el momento
de volver a nacer.

¡Muerte!… a ti te hablo.
Ya te entendí.

Si sólo supiera que voy a morir mañana.

CARMEN GUTIÉRREZ QUINTANA