ATRÉVETE A ESCRIBIR TUS SUEÑOS

ATRÉVETE A ESCRIBIR TUS SUEÑOS
La vida siempre nos presenta situaciones que se transforman en sueños que anhelamos concretar... Tal vez, al escribirlos, podamos alcanzarlos... Es lo que deseamos... Es lo que esperamos...

lunes, 13 de septiembre de 2010

DOS CHILENAS DE EXCEPCIÓN.

“Es sin duda el mayor premio que he recibido en mi vida, porque me lo da mi país”… Con esta frase recibió Isabel Allende, su PREMIO NACIONAL DE LITERATURA.
No cabe duda que la obtención de este premio es para ella uno de sus logros más difíciles. Haber sido reconocida internacionalmente con otros premios y tratarse de una chilena cuyas obras han sido traducidas a múltiples idiomas, no parecía mérito suficiente para los “intelectuales” en quienes ha recaído la decisión de otorgar este premio, durante largos años.
Contra ella atentaban dos hechos: primero, ser mujer… No en vano, durante largo tiempo, quienes han tomado estas decisiones han sido mayoritariamente hombres. No es raro, por lo tanto, que sólo cuatro mujeres hayan podido alcanzar tan alta distinción: Gabriela Mistral, que tuvo que recibir el Premio Nobel, para que se le reconociera su calidad en su país natal, Marta Brunet y Marcela Paz, antes de ahora. El otro hecho tiene que ver con que sus libros son lo suficientemente entretenidos y de fácil lectura, lo que los pone a la altura de cualquier tipo de lector… Bueno, de cualquiera, excepto de aquellos que se consideran tan intelectuales, que la miran con desprecio y arrogancia.
Reconozco que he leído con entusiasmo y con mucho agrado todas y cada una de sus obras… Con el mismo entusiasmo con que he sido capaz de apreciar la obra de Neruda, de Benedetti y de Borges, por nombrar algunos. Y mi inteligencia no se ha visto menoscabada por ello.
Pero hay otra mujer destacada en nuestro país y que es bueno recordar ahora que nos acercamos a la celebración de nuestro Bicentenario: nuestra Ex Presidenta Michelle Bachelet fue investida ayer, DOCTORA HONORIS CAUSA, en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo, una de las Universidades más prestigiadas que se conocen, en España.
A mis oídos acuden las palabras de cierto prócer que fue ministro durante los oscuros años vividos en nuestro país, entre 1973 y comienzos de 1990, que afirmaba en un programa de televisión, que ella no daba el ancho para el cargo de presidenta. Los hechos dijeron algo muy diferente y ella dejó el gobierno, con la mejor de las evaluaciones obtenidas por Presidente alguno. Es lo que se le está reconociendo en España: no sólo haber dado el ancho, sino erigirse como unos de los personajes chilenos más creíbles y más queridos.
En su discurso de agradecimiento, ella dedicó esta investidura al “tesón, la fuerza y la solidaridad de los 33 mineros, hombres curtidos en faenas especialmente duras, acostumbrados a correr riesgos cada día y que han actuado con una entereza y un compañerismo admirable”. Un discurso digno de alguien que posee una gran conciencia social.
Ante estas distinciones, reconozco que me siento orgullosa de ser mujer, de ser chilena y de tener a dos mujeres de mi patria a quienes se les reconoce su esfuerzo y su calidad de personas y de las funciones que, cada una en lo suyo, han realizado. Con Isabel, sólo se le ha entregado algo que el país le debía. En el caso de Michelle, sólo se está comenzando y aún queda mucho por reconocerle... ¡Bien, siento que se ha hecho justicia!

M. del Pilar Rivera C.