Me gusta la gente,
me gustan las flores,
las bodas, los niños
y el mar inmenso
en el que sumerjo mi angustia
en el que ahogo mis sueños…
Me gusta la lluvia que riega los campos
que cae cual llanto…
como el llanto que acompaña mis noches
como el que derramo en mi almohada,
como el que vierto por tu ausencia,
por tu desdén al mirarme.
Me gusta el agua del río
donde caen mis lágrimas,
el agua cristalina, el agua de la fuente,
la que sacia mi sed
la que lava mi piel dormida…
¡Me gusta la vida!
Estar viva y sentir la belleza,
la belleza de un árbol
la del ave que surca el azul del cielo,
la belleza del suelo por el que avanzamos
con sueño y anhelos…
El aire que nos inunda de vida,
la dicha de sentir, de palpar y reír
de ver crecer una flor…
de ver crecer un niño,
de ver renacer el amor
y llorar a veces,
y sentir el dolor
sin poder ahogarlo,
sin poder borrarlo
es la vida; con el llanto, la risa
y el canto, el soñar, el pensar…
Es seguir una senda
trazada en un sino
enlazado en el tiempo,
que se traduce en un manto
que en silencio me acoge
y me acuna dormida
en mullido regazo…
NOEMÍ SEPÚLVEDA IDALBO
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Ser: Bello poema Noemì. Felicitaciones.
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