Me enseñaste lo que soy,
me hiciste a tu medida.
Desde tu vientre aprendí
del amor y del miedo.
Me enseñaste la alegría
y también la tristeza.
Desde tu vientre aprendí
del temor y del valor.
Me enseñaste a respirar,
a gemir, a reír y a llorar.
Me enseñaste a caminar,
a escribir y a leer.
Me enseñaste lo que soy,
me hiciste a tu medida.
Desde la infancia aprendí
a confiar, a entregar sin esperar.
Me enseñaste a perdonar
siete veces siete.
Pero no me enseñaste
a olvidar.
OLGA CHÁVEZ GUTIÉRREZ
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)



No hay comentarios:
Publicar un comentario